domingo, 29 de mayo de 2011

Cervicais

Hai veces nas que a dor é tan intensa que creo que me vai reventar a cabeza.

É como se algo ou alguén morderá a miña caluga xusto no seu nacemento e dóeme mover a cabeza, dóeme o pescozo e dóeme ata pensar.
Hai veces nas que creo sentir ao monstro mordendo no meu colo e vou correndo ao espello por ver de sorpréndelo.
Nunca chego a pillalo, sempre se agocha antes, pero así é como eu o imaxino: aferrado ao meu colo, impedíndome movelo, cos seus dentes e mans agarrotándome.
Odio ao meu monstro das cervicais. Algún día pillareino no espello e fareille unha foto.
Logo mirarei cal é o seu punto máis débil e atacareino cos meus dentes e as miñas mans.
©Chulihorro

sábado, 28 de mayo de 2011

Agonías

Me falta el tiempo y se me acumulan los papeles sobre la mesa, que cada vez tiene menos espacio libre.
Siempre esta sensación de estar desnortada y con la lengua fuera, sin tiempo para respirar ni pensar.
Aguanto la respiración. Es como estar buceando, pero creo que no aguantaré mucho debajo del agua. No me gusta bucear. No me gusta meter la cabeza bajo el agua sino es en la ducha.
Necesito respirar y sentir mi piel secándose al sol. Necesito tumbarme en la toalla. Necesito ordenar esta montaña de papeles que me tienen abrumada y me impiden ver la ventana y, por tanto, la luz.
Guardaré todo en mis cajones y lo sacaré de delante de la vista. No aparecerán otra vez hasta que no los vuelva a abrir.
Me faltan el tiempo y el aire.
Hago burbujas bajo el agua y siento  opresión en el pecho, siento las sienes a punto de explotar, siento el corazón que se acelera con el miedo...
Quiero despejar mi mesa, quiero ordenar mis papeles, quiero volver a ver la luz por mi ventana, quiero...
Quiero dejar de bucear y dejar de sentir esta opresión.

Necesito más tiempo y menos proyectos sobre mi mesa... y una piscina en la que haga pie.
©Chulihorro

viernes, 27 de mayo de 2011

Lombard Street

La foto es malísima, pero es muy difícil mantener el pulso y aguantar la risa al bajar por esta calle. Es de hace millones de años, cuando no había cámaras digitales y la mía era particularmente cotrosa. Aún recuerdo las risas y los mareos, con Elena al volante y las otras tres intentando hacer fotos en las que se viera la calle (en la mayoría sólo conseguíamos enfocar los setos). Qué risas!. Al fondo la Coit Tower (más risas).
©Chulihorro

martes, 24 de mayo de 2011

Navia de Suarna

Ás veces non hai que ir moi lonxe para atopar belezas naturais (e artificiais). En Sarria pasei hai poucos anos, uns días estupendos, relaxados, tranquilos, de moita camiñata e moita paz. 
Navia de Suarna, como todo Lugo, namoroume. 
E iso que en moitos sitios non había cobertura para o móbil.

©Chulihorro

lunes, 23 de mayo de 2011

Cloe

Chega Cloe á casa. Unha boliña de pelo que só quere mimos e caricias. Deitada nas miñas pernas durme, xoga, rabuña...




 ©Chulihorro

domingo, 22 de mayo de 2011

Viaxes

Rotterdam sorprendeume. Esperaba unha cidade sucia, algo caótica, e fea. Non é en absoluto. Gustoume.
©Chulihorro

sábado, 21 de mayo de 2011

A rolda dos xogos

Tardes de partida. Sacar a baralla e xogar á escoba, a brisca, ao chinchón. Coller o parchís e botar varias partidas (-jo, avó, por que me comes a ficha?-).
Tardes de xogos coa canasta, de competicións inventadas, de torneos inacabables con trofeos incluídos. Tardes de fotos cos mellores sorrisos e os máis auténticos choros. Tardes de medirse no mesmo pau que tódolos anos, para comprobar o moito que medrades.
Tardes eternamente longas que vós queredes prolongar aínda máis.
Tardes de sol e paseos; de peiteado de gatos e galletas constantes.
Tardes de carrilana e bailes nas puntas dos pés, de xincanas imposibles cos coches de xoguete.
Tardes ao voso lado. 
E ao remate do día buscar con ansia a cama agardando un descanso non sempre recibido, para erguerse de novo con vós e que a rolda de xogos comece outra vez.

©Chulihorro

viernes, 20 de mayo de 2011

Pesadelos

Hoxe pasei mala noite. Espertando e durmindo, suando e con pesadelos. Problemas?, non máis que os cotiáns. O certo é que o meu cerebro botaba fume. 
Lembreime dun debuxo que fixen hai pouco. Servirá para ilustrar a noite.
©Chulihorro

jueves, 19 de mayo de 2011

Ciega

Qué triste. Yo aquí, haciendo un blog, y resulta que, sin querer, le doy al zoom y lo veo todo muy pequeño. Dudaba yo ya de mi vista, me volvía loca intentando poner todo en su sitio, y nada. El cacharro no me obedecía. 
Qué suerte tener amigos que entienden de esto. Gracias Juanca por la colaboración gratuita y desinteresada. 
Ahora ya sé dónde está el zoom y puedo poner la página como me de la gana en el explorador.:-)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Ourizos

A principios do inverno apareceron na horta cinco ourizos (catro pequenos e a nai). Agocháronse entre as follas. Estamos agardando a que volvan a espertar. É fermoso velos correndo entre as leitugas e as follas do carballo.

©Chulihorro

lunes, 16 de mayo de 2011

Aventuras

Tu mano en mi mano, que la envuelve. Tus pasos pequeños a mi lado. Íbamos a tomar el autobús para ver a los animales en el zoo. Entonces para tÍ todo era nuevo y atractivo. El viaje en autobús suponía una odisea, y nada más entrar en la autopista gritaste feliz "llegamos a Vigo", inconsciente del trayecto que aún quedaba por delante.
Esperar en la estación para ver quién era el primero en verlo. Y tus brazos alrededor de su cuello al descubrirlo. Empezar a contar lo visto y, nervioso, inquirir ya sobre lo que ibas a ver.
El paseo por el zoo, observando a los animales, algunos de los cuales te asustaban y te hacían separarte mucho de las jaulas al hacernos fotos.
Y tu risa constante. Tu alegría y tus preguntas nunca satisfechas.
La comida que, como siempre, apenas probaste, deseando ir a la sala a jugar con lo que allí había.
Y volver a casa y que contaras todo lo vivido aquel día, que a tus escasos tres años debió ser toda una aventura.
©Chulihorro

domingo, 15 de mayo de 2011

limóns

Ás veces a natureza é caprichosa nas súas formas.
©Jhorro

viernes, 13 de mayo de 2011

O teu lado escuro

Son a sombra bailarina do teu corpo.
O recordo imaxinado dunha tarde.
Son aquelo que rexeitas nos teus soños.
Son a leña podrecida que non arde.

Son o peor que hai en ti de malo.
A túa cara máis noxenta, a máis cruel.
Son o inferno que agochas baixo un manto
e que non sospeita en ti ninguén.

Son a túa parte escura, a que non mostras.
Son todo aquelo que non quixeras ser.
Foxes da miña ollada, inmerso noutras,
como escaparías do meu lado con pracer.

Se puideras, esqueceríasme.
Se souberas, borrarías a miña pegada.
De poder facelo, anularíasme.
Con gusto, converteríasme en nada.

Pero eu continúo aquí. Mancándote.
Sigo aniquilándote de a pouco.
Inventando feridas novas. Matándote.
Sabendo que, mentres te mato, tamén morro.
©Chulihorro
Ás veces dende a miña casa, e cunha cámara pataqueira, saen fotos tan chulas coma esta:


©Chulihorro

Verán

Días de agosto. Mañás cargadas de luz, de espertares preguizosos cargados de bicos e abrazos dos teus pequenos brazos. De almorzos na cama - da que son botada sen moitas contemplacións, para prepararvos o zume e as tostadas -. De arranxar correndo a casa e coller as catro cousas coas que imos á praia.
Mañás cheas do aroma á crema solar coa que vos rebozamos. De ir os cinco á pequena praia, que nin praia é, a pasear pola beira, a coller cangrexos para soltalos de novo, de escoitar explicacións sobre a fauna da ribeira. De parar cada pouco para botar un pitillo mentres ti me amosas como sabes nadar sen manguitos. De escoitar as túas cancións inventadas e a lista completa da clasificación dos equipos na Liga de fútbol.
Mañás cheas de charlas con papá, a modiño, remollando os pés e sentindo o sol no lombo.
Chegar á casa e sentar a comer - hoxe hai tortilla de patacas, que ben! -.

Mañás de agosto ao voso lado. A que pouco me sabe un mes enteiro.
©Chulihorro

El Capitán

Hace muchos años estuve al pie del Capitán (Yosemite). Aún hoy me impresiona, en la distancia.
©Chulihorro

martes, 10 de mayo de 2011

punky

Non sei que pinta este tipo no meu caderno, pero un día saíu esto dos meus lapis de cores.
©Chulihorro

Sicilia, julio de 1997



Sicilia me trae recuerdos. Unos muy malos, otros excelentes.
Recuerdo, y aún me río, el paseíto por la “Gola de Alcántara”, la mañana en la playa (estos sicilianos le llaman playa a cualquier cosa, por favor aquello estaba lleno de guijarros), la noche que cenamos viendo el Etna… Y especialmente, recuerdo un helado de limón que nos tomamos sentadas en las escaleras que llevaban al hotel, horas antes del gran tortazo. Pocas veces un simple helado y una buena compañía me han transmitido tanta paz. Hay momentitos en la vida en los que una es feliz.
Cuando te vi, días más tarde, me costó mantener el tipo (me dolían partes de mi cuerpo que nunca habría sospechado poseer, pero sobre todo me dolía verte destrozada en aquella cama), y sólo tus ojos azules me convencieron de que aquella eras tú. Y nos reímos mientras te daba la comida, encorvada y con la pata tiesa. El miedo, a veces, arranca risas.
Cada vez que me tomo un helado de limón me encuentro de nuevo sentada a tu lado en aquellas escalinatas y se lo brindo a aquel instante de tranquilidad inesperada que compartimos. Y a la suerte que tenemos de poder seguir tomándonos helados.
©Chulihorro

lunes, 9 de mayo de 2011

Aeropuerto de Mallorca

Tengo un recuerdo muy nítido en mi cabeza. Yo no estaba en mi mejor momento luego de haber pasado una infección de garganta, de esas de 40 de fiebre, antibióticos a todas horas y una semana de cama.
Coger un avión y que te estallen los oídos, aún no repuestos del todo, y llegar al aeropuerto de Mallorca y encontrar dos caritas pegadas a la cristalera. Uno tapándose los ojos y dando saltos, nervioso, como si no pudiera creer que de verdad estuviéramos allí por fin, y el otro, con sus rizos rubios, dándole besos al cristal.
En realidad fueron tres días escasos los que pasamos juntos, de los que no tengo mucha idea de lo que hicimos, pero el momento de la llegada quedará para siempre en mi memoria.
El abrazo, al traspasar las barreras, los besos y las risas. Eso, es mío para siempre.
©Chulihorro

domingo, 8 de mayo de 2011

Pizcas, chispillas y puñaítos

Estas eran las medidas estándar de la abuela. Pizcas, o pizquillas, y puñaítos servían, especialmente para asuntos de cocina (una pizquilla de sal, un puñaíto de arroz...); Las chispillas designaban temas tan variados como la cantidad de comida, de jarabe que tenías que tomarte, de agua que estaba cayendo en la calle o del manchurrón que te acababas de hacer en el vestido (e´ una chispilla de ná, apenas se ve).
Por otro lado estaban los "guarda pa cuando no haya", cada vez que decías "ay"cuando te peinaba. No entendí la frase hasta los 8 o 9 años. Luego ya decidí llevar el pelo corto.
Y por supuesto los paseítos que ella se hacía "tiqui tiqui, poquillo a poco" todos los días.
Qué grande, abuela, dondequiera que estés.
©Chulihorro

sábado, 7 de mayo de 2011

Sube ao meu lombo

Un mal sono?, Complexo de pomba?...

Levareite voando no meu lombo
sobre as miñas ás estendidas.
Esquivarei a humidade das nubes,
evitando mollar as túas feridas.
Protexereite do vento
cos meus brazos abertos
mentres soñas en silencio
co amor infinito que che ofrezo.
Evitarei voar rumbo ao sol,
para que non te queimes.
E ca auga da chuvia
docemente lavareite.
Deixarei atrás as treboadas
para que non espertes.
E pedireille á lúa, con voz queda,
que arrole o teu sono lentamente.
Sube ao meu lombo,
e déixate sen presas levar.
Repousa a túa cabeza
no meu colo, para soñar.
Non permitirei que o vento zoe,
nin deixarei que brúa o mar.
Só será o silencio quen te toque
se sobes ao meu lombo para voar.
Deixa que escolla por ti
un camiño descoñecido e aberto,
voando por un ceo inacabado
sentindo preto o teu alento.
Levareite no meu lombo,
se ti queres,
sobre as miñas ás abertas
para sosterte.
O meu corpo será a túa cama,
os meus brazos as túas mantas,
protexereite do frío, da auga,
das penas sen nome que te mancan.
Sube ao meu lombo, sen medo.
Mirarei por ti, e que non caias.
E se sentes vertixe pola altura
abraza as miñas costas,
que te agardan.
Afastareite das sombras que temes
mentres susurras no meu oído
doces palabras que só ti cantas
facéndome con elas un vestido.
Sube ao meu lombo, que te espera,
e xuntos voaremos polo aire.
Ti, cantando docemente no meu colo,
e eu, buscando un lugar novo ao que levarte.
©Chulihorro

fedellando

Hoxe acordei crear un blog. Non teño moi claro aínda por que. A cuestión é que aquí estamos, o meu ordenata e máis eu, intentando levarnos ben (o que non sempre acontece).


Veremos se andamos camiño ou todo queda en pó.