Estas eran las medidas estándar de la abuela. Pizcas, o pizquillas, y puñaítos servían, especialmente para asuntos de cocina (una pizquilla de sal, un puñaíto de arroz...); Las chispillas designaban temas tan variados como la cantidad de comida, de jarabe que tenías que tomarte, de agua que estaba cayendo en la calle o del manchurrón que te acababas de hacer en el vestido (e´ una chispilla de ná, apenas se ve).
Por otro lado estaban los "guarda pa cuando no haya", cada vez que decías "ay"cuando te peinaba. No entendí la frase hasta los 8 o 9 años. Luego ya decidí llevar el pelo corto.
Y por supuesto los paseítos que ella se hacía "tiqui tiqui, poquillo a poco" todos los días.
Qué grande, abuela, dondequiera que estés.
©Chulihorro
Yo recuerdo cuando tú me peinabas a mi y usabas la frase dela abuela. Estoy de acuerdo, muy grande nuestra abuelita!Vero
ResponderEliminarTodo se hereda y es bueno aprender de los mayores. :D
ResponderEliminarY si el manchurrón no era tan pequeño, siempre estaba el abuelo para decir: "para eso hay una lavaora". Lore
ResponderEliminarFrase que nuestro padre hizo suya y repetía cada vez que se derramaba algo en el mantel o mamá se manchaba...Vero
ResponderEliminarObservo que vuestra madre conserva la costumbre familiar de mancharse la ropa cuando come.
ResponderEliminarQué bien escribes cabrita! La cuñadísima.
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