domingo, 8 de mayo de 2011

Pizcas, chispillas y puñaítos

Estas eran las medidas estándar de la abuela. Pizcas, o pizquillas, y puñaítos servían, especialmente para asuntos de cocina (una pizquilla de sal, un puñaíto de arroz...); Las chispillas designaban temas tan variados como la cantidad de comida, de jarabe que tenías que tomarte, de agua que estaba cayendo en la calle o del manchurrón que te acababas de hacer en el vestido (e´ una chispilla de ná, apenas se ve).
Por otro lado estaban los "guarda pa cuando no haya", cada vez que decías "ay"cuando te peinaba. No entendí la frase hasta los 8 o 9 años. Luego ya decidí llevar el pelo corto.
Y por supuesto los paseítos que ella se hacía "tiqui tiqui, poquillo a poco" todos los días.
Qué grande, abuela, dondequiera que estés.
©Chulihorro

6 comentarios:

  1. Yo recuerdo cuando tú me peinabas a mi y usabas la frase dela abuela. Estoy de acuerdo, muy grande nuestra abuelita!Vero

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  2. Todo se hereda y es bueno aprender de los mayores. :D

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  3. Y si el manchurrón no era tan pequeño, siempre estaba el abuelo para decir: "para eso hay una lavaora". Lore

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  4. Frase que nuestro padre hizo suya y repetía cada vez que se derramaba algo en el mantel o mamá se manchaba...Vero

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  5. Observo que vuestra madre conserva la costumbre familiar de mancharse la ropa cuando come.

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  6. Qué bien escribes cabrita! La cuñadísima.

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